La Unión Europea discrepa sobre las fórmulas de financiación en la obra pública
Bruselas ha echado por tierra el Plan Red de Carreteras de Aragón, valorado en más de 5.200 millones, por no ajustarse a algunos parámetros que exige para que el dinero gastado no incremente el déficit ni la deuda.
El anterior Gobierno Aragones aprobó en 2010 el Plan Red de Carreteras. Se pretendía renovar y mantener unos 2.400 kilómetros de la red viaria autonómica durante 38 años.
En la construcción de nuevos trazados estaba previsto invertir entre 600 y 700 millones y el resto, hasta llegar a esos 5.200 millones, lo constituían los gastos de conservación y los costes financieros.
Se pagaría a través del sistema concesional y sus pliegos se redactaron a imagen y semejanza del Plan Renove de las Autovías de Primera Generación.
También fue inspirado por el pago por disponibilidad que contempla el Plan Extraordinario de Infraestructuras (PEI), ambos elaborados por Fomento. Las empresas que resultaron adjudicatarias de los proyectos se comprometieron a adelantar el dinero de las obras a cambio de cobrar un canon anual durante toda la vida de la concesión.
Bruselas dictaminó, en un informe emitido en junio, que tres de los ocho proyectos deberán computar como gasto público. Esto aumentaria el déficit y la deuda, dado que el valor de la obra nueva que se iba a realizar no superaba el 50% del total de la inversión para esos tramos en concreto.
El ejecutivo aragonés ha anunciado su compromiso es cumplir los contratos ya firmados, aunque es muy probable que el proyecto no salga como fue concebido, puesto que el canon anual establecido compromete las cuentas de la comunidad aragonesa.
Fuente: www.cincodias.com